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Domingo 12 de Marzo. Un taller con sabor matancero

Este domingo 12 de marzo Espacio Abierto tuvo sabor matancero.

Recibimos la visita de tres jóvenes de esa provincia que han conformado un grupo de creación llamado Aleación. Uno de ellos Roberto Armas, es un viejo conocido del taller, pues participó mucho durante su estancia de estudios en La Habana.

Roberto leyó un fragmento de la novela en que trabaja actualmente «Pugna de Opuestos». Otro de sus compañeros mostró dibujos relacionados con un proyecto de historieta o animado, en el que los elementos fantásticos están basados en nuestras raíces afrocubanas.

Además en la sesión de este domingo se leyeron cuentos cortos de Abel Guelmes, Yoss (tres historias cubanas sobre Famas y Cronopios para un proyecto que ha sido convocado en honor a Cortázar) y Damián Leal. Por último se analizaron otros dos cuentos enviados por autores matanceros: Raúl Piad, coordinador del taller Ángel Arango en la ciudad de Heredia, quien hace varios años participa vía email en Espacio Abierto, y Carlos A. Noda, quien incursiona por primera vez en nuestro taller. El resumen de los comentarios les fue enviado a cada uno por correo, como es habitual.

Para el próximo taller que  tendrá lugar el domingo 26 de marzo tenemos en la cola cuentos de Nuria Oquendo, Lázaro Lorenzo, Alexander Jiménez (Las Tunas) y Raúl Piad, así que apresúrense a mandar sus textos a carlos.duarte@cigb.edu.cu y abelgrob@gmail.com para asegurar un turno en la cola. Los que no tienen email pueden llevar sus textos directamente al taller y siempre tendrán una oportunidad para leerlos.

Taller Espacio Abierto: El don de la constancia

Por Carlos Duarte

Con este artículo comenzamos una serie de posts breves sobre el taller Espacio Abierto (EA), su funcionamiento en estos años, sus logros y características. En la medida de lo posible apelaremos a datos concretos de los archivos del taller para no abusar de la memoria, que bien se sabe, suele ser engañosa y selectiva en la naturaleza de las evocaciones, y a veces recordamos detalles como quisiéramos que hubieran sucedido y no como en realidad ocurrieron.

En mi opinión, uno de los méritos principales que ha tenido EA ha sido la estabilidad de su funcionamiento. Esto se ha logrado a pesar de ser un proyecto independiente, sin apoyo económico de ningún tipo por parte del Ministerio de Cultura o de ninguna otra entidad estatal. La Casa de la Cultura Mirta Aguirre de Playa en los primeros meses, y luego el Centro Onelio Jorge Cardoso nos permitieron usar sus instalaciones. La UNEAC nos facilitó su sala Villena en dos oportunidades para realizar los eventos teóricos Espacio Abierto, merienda y agua incluidas.

Es todo.  El resto de las empresas que hemos acometido ha sido contando solo con nuestros propios recursos. Pero de eso iremos hablando más adelante.

Por estabilidad me refiero a la constancia de reunirnos uno de cada dos domingos, de tres a seis de la tarde, por espacio de 7 años, para leer y discutir nuestros escritos.

Allí hemos sesionado domingo tras domingo, sin importar mundiales de futbol, olimpiadas o play offs de pelota, funciones de teatro, conciertos, reuniones familiares, ataques gripales, sueños, cansancio u otros muchos motivos que uno pueda tener para quedarse en casa. Jamás sucedió que alguien hiciera el viaje en balde hasta 5ta y 20 en Playa, pues siempre hubo al menos dos de los coordinadores allá y un espacio propicio para leer sus textos. Incluso durante los periodos en los que Raúl Aguiar —nuestro representante en el Onelio—viajó al extranjero o a provincias, nos la arreglamos para reunirnos en sedes alternativas: las casas de Elaine Vilar, Gabriel Gil o Pavel Mustelier.

Solo programamos interrupciones breves en febrero, durante la feria del libro; en el mes de agosto y los días de fin de año.

Siempre tuvimos claro que para que un proyecto así tuviera éxito no podía depender de una sola persona, sino que debía existir una complementación armónica entre varios coordinadores de tal manera que cada cual aportara sus mejores cualidades y nadie fuera irremplazable.

La constancia en el accionar de EA queda muy bien ilustrada en la siguiente gráfica donde se muestra el total de textos discutidos en cada uno de los años del taller. Cuando hablo de textos me refiero a cuentos, poemas o capítulos de novela. Entre estos, los cuentos han sido los más numerosos por amplio margen; la mayoría son cuentos libres que llevan los talleristas, aunque hay un número significativo de ejercicios  que, en no pocas ocasiones, dieron lugar a historias redondas, algunas de ellas incluso premiadas en concursos y publicadas.

Es notable que, con excepción del 2009, año en que el taller sesionó solo durante 8 meses tras su inauguración el 22 de marzo, en el resto de los años el número de textos discutidos fuera muy similar. Para los que gustan de las matemáticas la media aritmética fue de 71,2 textos por año con una desviación estándar de 3,4; lo cual arroja un coeficiente de variación del 4,8%. Más estable ni la tasa de cambio de CUC a CUP. Cada año leímos entre 67 y 76 textos, muestra irrebatible del serio trabajo desplegado por EA en estos años. Nótese que los dos últimos años están entre los de mayor número de lecturas, de manera que no es cierto que se hubiera experimentado un declive en 2015.

En este análisis no se incluyeron los datos del año 2016 ya que solo se sesionó los tres primeros meses. Tras el evento Espacio Abierto de abril de ese año, los coordinadores restantes decidimos tomarnos una especie de año sabático para descansar y dedicarle un poco más de tiempo a nuestros asuntos personales y laborales. Al final, como conocen, el descanso no llegó al año porque el 15 de enero de 2017 reanudamos las actividades.

Hay otros temas que me gustaría abordar en los próximos posts, pero quise empezar por este, a modo de aclaración. Y porque pienso que un esfuerzo de esta magnitud requiere respeto. Máxime cuando ninguno de nosotros ha obtenido beneficio económico de este proyecto. En una sociedad cada vez más regida por el signo del dinero, cada vez menos solidaria y altruista,  proyectos como EA ya son rara avis y como dije antes, merecen ser tratados con el mayor respeto.

EL ESPACIO SIGUE ABIERTO

Como habíamos anunciado en este blog, el pasado 15 de enero se reanudaron las sesiones de Espacio Abierto en su sede habitual del Centro Onelio Jorge Cardoso.

Ese día se leyeron cinco textos: Cuatro cuentos de la autoría de Carlos Ramírez, Lázaro Viciedo, Abel Guelmes, el inefable Yoss, y un capítulo de un proyecto de novela de Damián Leal

En Espacio Abierto el 15 de Enero

Luego de un domingo accidentado por torrenciales aguaceros y la parada tradicional por la Feria del  libro de La Habana, retomamos las sesiones este domingo  26 de febrero.

En esta ocasión se analizaron los cuentos Sueño, de la recién llegada Nuria Oquendo; Eterno de Fernando y los capítulos de las novelas Héroe de Guerra de Alexy Dumenigo; Anatomía de la melancolía de Daniel Burguet y Paisaje artificial, de Nelson Ochagavía (Sideral) , presentado como parte de un cuento largo pero que pensamos termine por convertirse en una novela corta.

Se nos quedaron por leer textos de Damián Leal, Carlos Ramírez y de nuestro amigo matancero Raúl Piad. Estos quedan pendientes para la próxima sesión dentro de dos domingos junto a otro minicuento de Nuria, y tres de Yoss sobre famas y cronopios cubanos. De manera que si quieren leer en la próxima sesión del taller manden ya sus cuentos a carlos.duarte@cigb.edu.cu o a abelgrob@gmail.com, o mejor a ambas para asegurar.

Así que ya saben todos los interesados en escribir ciencia ficción y fantasía, Espacio Abierto sigue siendo un sitio donde acudir para recibir una crítica (fuerte pero siempre bien intencionada) que los ayude a crecer más rápido como escritores.

Los esperamos

Coordinadores de EA

Laurel, orégano… y mucho más

Laurel, orégano… y mucho más

Por: Abel Guelmes Roblejo

Para disfrute de lectores imaginativos o inquietos, tal vez de los que buscan una realidad más allá de lo circunscrito, se nos presenta el más reciente título de la prolífera escritora Marié Rojas Tamayo: Laurel y Orégano -basada en un relato de la autora, ganador del XX Premio Ana María Matute-, entrega de la Casa Editora Abril en este 2017.

En un valle del llamado Nuevo Mundo, aislado entre montañas, donde el tiempo transcurre en un ritmo propio, distante de la civilización de afuera, una familia de mallorquines funda el pueblo de Aquimismo. En él confluyen los ingredientes que han ido conformando la nacionalidad latinoamericana… Pasa un circo ambulante y escapan algunos de los monstruos que mantenían en cautiverio, suceden extraños fenómenos meteorológicos… Entre todos dan lugar a una estirpe donde las mujeres ostentan poderes acorde a los elementos –agua, metal, madera, fuego, tierra-, tienen facultades para sanar, volverse invisibles, viajar a otras realidades o manipular el tiempo… virtudes que son bienvenidas, así como las sucesivas reencarnaciones de personajes claves. Historias contadas por la mejor narradora: La Cuentacuentos, anfitriona predilecta de Dios, el Diablo y la Muerte, quienes se sientan juntos cada día a la sombra de los árboles de su patio, durante “la hora en que no muere nadie”, un espacio donde no hay censura.

En cada historia, la autora hace alarde de un exquisito lenguaje y dominio del género fantástico -y a la vez muy real- en el que se desenvuelven sus textos. Como excelente artesana, en cada narración va introduciendo nuevos personajes, tramas y discrepancias que, mientras avanza la novela, se van entretejiendo cual hiedra en la historia de Aquimismo, hasta florecer en un inesperado, sorprendente y magnífico final.

Como valor agregado, tiene la cualidad de que puede leerse cada capítulo de manera individual, pues los relatos -narrados por cualquiera de los cuatro contertulios- cierran como unidad individual. Ayuda el hecho de que no tengan un orden cronológico: es relatada a través de eventos, tal como acuden a la memoria de La Cuentacuentos. No obstante, la autora logra que mantengamos el hilo de la madeja para no perdernos en tal laberinto.

Es una novela dirigida hacia el público adulto -y también al joven, con cierto nivel de lectura-, pues entre cuento y cuento, se deja abierta una puerta por la que podemos disfrutar, y participar, de debates sobre la historia recién concluida; temas que van desde el amor, la física cuántica, lo esotérico y lo extraordinario, hasta algo tan simple en apariencia como el hecho de nombrar los elementos de la creación.

Con “Laurel y Orégano”, Marié Rojas nos pasea por las tierras de Aquimismo, donde lo aparentemente irreal se funde a lo mágico para forjar la vida cotidiana de cada uno de sus habitantes. Demuestra con ello ser digna representante en nuestra Isla -de otros grandes del género como Gabriel García Márquez, Isabel Allende, Laura Esquivel-, que con sus historias, mantiene vivo el sortilegio que reside dentro de cada uno de nosotros.

 

 

Gana Malena Salazar Maciá el premio Calendario 2017 de Ciencia Ficción, mención para Raúl Piad

Según José Miguel Sánchez, Yoss, presidente del jurado, Las peregrinaciones de los dioses, de Malena Salazar, destacó por la “bien trazada trama de historias entrecruzadas que dan una sólida impresión de universo post-apocalíptico cuidadosamente pensado y el imaginativo uso de los puntos de vista, así como su erudita referencia a la clásica mitología egipcia”.

Lo mejor es soñar, del matancero Raúl Piard, obtuvo mención en este acápite

Muchas felicidades a ambos

Próxima sesión del taller Espacio Abierto domingo 26 de febrero

Para todos los amigos del taller Espacio Abierto y cualquier persona interesada, el próximo domingo 26 de febrero del 2016 el taller  reanudará sus sesiones brevemente interrumpidas por la Feria del libro.

La cita es en el lugar y la hora de siempre, 3 PM en el Centro Onelio Jorge Cardoso, cito en 5ta avenida esquina 20 en Playa.

Los que quieran presentar sus textos a discusión pueden enviarlos a carlos.duarte@cigb.edu.cu o a abelgrob@gmail.com

Coordinadores Taller Espacio Abierto

Rinaldo Acosta recibe el premio nacional de Edición

Korad felicita a Rinaldo Acosta, uno de sus colaboradores permanentes, quien muy merecidamente acaba de recibir el
Premio Nacional de Edición al 2016. 
(Extracto del articulo puublicado en Cubasi por Gretchen Gómez González/ACN)
El premio fue entregado en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, durante la 26 Feria Internacional del Libro, La Habana 2017, el 13 de febrero de 2017.

Rinaldo Acosta Castañeda (1958) sobresale por su rica y sostenida labor que le exige conocimientos técnicos y humanísticos, señaló Olga Martha Pérez, presidenta del jurado.

 En sus palabras de elogio al premiado, el escritor, editor y promotor cultural Alfredo Zaldívar comentó que Acosta deviene uno de los más sabios editores cubanos, maestro de referencia por su trabajo en la Editorial Letras Cubanas, la revista Criterios y La Isla Infinita, así como también por su trayectoria en textos de crítica, ciencia ficción, narrativa y poesía.
Como todos los editores, tiene una vocación de servicio en anonimato, pero su huella queda en numerosos libros merecedores del Premio de la Crítica, u otros tan demandados por el público como el Diccionario árbol del mundo, o la edición crítica de “¡Écue-Yamba-Ó!”, de Alejo Carpentier, agregó.
Aprendí sobre la marcha, desde que me inicié en 1984, y agradezco mucho a todas las personas que contribuyeron a mi formación, por lo que me siento en el deber de retribuir eso a las nuevas generaciones, expresó Pérez Acosta al dirigirse a los presentes.